martes, 1 de febrero de 2011

SIN PRISA

Este camino sin prisa, con pausas...
permite a mis ojos presenciar la imagen imponente
majestuosa y silenciosa de la montaña.
La observo allá tan lejos...
y tan cerca al mismo tiempo.
Rígida, brava, cubriendo todo el horizonte
y yo embelesada...

Los álamos cascabelean sus hojas secas,
moribundas, en su último suspiro
antes de formar alfombra colorida.
Demuestran su presencia precaria
en el árbol que las cobijó un año.
En su instante final despliegan
su sonido armonioso y suenan
como suaves campanas.
Ese pájaro distraído, 
ahora al mediodía cantando
porque perdió su compañía...
No queda otra cosa que esperar
algún compañero que venga a buscarlo
quizás en el próximo vuelo....
Este camino sin prisa, con pausas.
Me ayuda a encontrar una paz.
Indescriptible paz que no está
en el mundanal ruido...
Ni en la rutina hastía ni en los objetos...
Este camino aunque en subida
con el aire en contra, que refresca mi cara,
con el cielo azul intenso de techo.
Esta mañana,...Y este sol...
tibio sol de otoño que refleja aun más
los colores mágicos dorados,
ocres, amarillos, marrones
por todos lados...
Este camino que me obliga 
a pisar los pensamientos
o dejarlos a la vera
o sentir a medida que camino
el alivio de perderlos...
                                        Mónica Yolanda Gordillo